17 de febrero de 2021

Durante la campaña electoral en Cataluña hemos oído al candidato de la ultraderecha española arengar en contra de la islamización de dicha Comunidad llegando a decir que se caminaba en la dirección de una República Islámica Catalana la cual había que impedir. El discurso de la ultraderecha va naturalizando los enunciados xenófobos. Este hecho no es un evento aislado.

Así, el pasado 16 de febrero en el cementerio de La Almudena de Madrid fue realizado un homenaje a la División Azul. Dicha División (50.000 soldados voluntarios) combatió en Rusia entre 1941 y 1943 enmarcada dentro del ejército alemán previo juramento de fidelidad a Hitler.

En dicho acto, traspasando la última frontera, se hizo un enaltecimiento del fascismo, “el fascismo es alegría”, y se señaló al culpable de los males de España y Europa: el judío. Así, en singular. Tocando el ser.

Dichas afirmaciones reavivan la memoria del horror. Europa fue su sede.

Desde el fondo de las cavernas, surge el rugido conocido de un odio sin ambages. Un odio que no es dialectizable ya que es en él donde aquellos sostienen su existencia con una sola voz mortífera.

Por ello, como Zadig- España, condenamos radicalmente las palabras que ponen en acto al peor de los totalitarismos y solicitamos una adecuada respuesta de los partidos políticos que se oponen a la xenofobia y defienden el Estado de derecho y la democracia .